La primera vez que una copia pirata de un libro autopublicado aparece en un sitio de intercambio de archivos, la sensación es una extraña mezcla de halago y violación. Alguien pensó que el contenido valía la pena robar, lo cual es un cumplido dudoso. Pero alguien también decidió que los meses de investigación, escritura y edición invertidos en producirlo no valían la pena pagar, lo cual es considerablemente menos halagador. El consejo estándar para autores independientes que enfrentan la piratería se reduce a "envía notificaciones de eliminación DMCA y acepta que sucede." Ese consejo no está mal, pero es incompleto. Las notificaciones de eliminación abordan el síntoma. No hacen nada para responder la pregunta más importante: ¿quién filtró la copia en primer lugar?

El sistema descrito aquí responde a esa pregunta. Cada copia individual del libro entregada a un comprador contiene un código QR único, invisible para los lectores casuales pero incrustado permanentemente en el PDF. Ese código QR enlaza a una URL corta en link.yeb.to que contiene un hash cifrado. El hash, cuando se decodifica, revela la identidad del comprador, la marca de tiempo de la compra y el número específico de la copia. Si esa copia aparece alguna vez en un sitio pirata, escanear el código QR rastrea la filtración hasta la transacción original. No es un elemento disuasorio basado en advertencias o amenazas legales. Es un sistema de rastreo que convierte cada copia distribuida en un artefacto identificable de manera única.