En el competitivo mundo del Software como Servicio (SaaS), alcanzar el hito de 1,000 clientes está lejos de estar garantizado. De hecho, la mayoría de las startups nunca lo logran. Muchos productos SaaS prometedores se estancan con solo un puñado de usuarios, no porque el producto carezca de funciones o tecnología de punta, sino porque nunca encontraron la audiencia adecuada. El error clave que descarrila a estas empresas es el mal enfoque – construir para una base de usuarios mal definida o demasiado amplia – en lugar de una ausencia de funcionalidad. Los fundadores a menudo invierten energía en agregar funciones, creyendo que más funcionalidad atraerá mágicamente a los usuarios, cuando el verdadero desafío es poner el producto frente a las personas que realmente lo necesitan. Para superar esta barrera de crecimiento, es fundamental cambiar el enfoque de las listas de funciones hacia la comprensión de tu audiencia y la elaboración de una estrategia inteligente de adquisición de clientes. En otras palabras, el éxito depende más de para quién estás construyendo y cómo los alcanzas que de lo que construyes.