La asociación entre Suno y Warner Music Group marca un punto de inflexión en cómo operan las plataformas de música de IA. Lo que comenzó como un conflicto sobre datos de entrenamiento y derechos de autor ha evolucionado hacia una relación de licencia formal que remodelará los modelos de Suno, su modelo de negocio y la forma en que los usuarios pueden distribuir y monetizar música generada por IA.

Este análisis examina lo que parece significar el acuerdo en la práctica: el cambio hacia "modelos licenciados", el probable uso de marcas de agua y huellas digitales de audio, cambios en los derechos de descarga y precios, la introducción de capas de artistas opt-in y cómo es probable que funcione la relación triangular entre sellos, Suno y usuarios finales en el futuro.